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Cocinar es un arte que requiere de tiempo y cariño. Solo así, prestando atención a los detalles, a cada paso de la elaboración, obtendremos el mejor de los resultados. Especialmente, si optamos por recetas elaboradas a fuego lento, en las que cedemos todo el protagonismo al saber hacer del tiempo, que potencia nuestros cinco sentidos, pero también el sabor y aroma de muchos alimentos.

Es el caso de esta receta de costillas de cerdo asadas con cerveza. En ella, los ingredientes se cocinan lentamente, extrayendo de cada uno el punto sublime que convertirá cada bocado en una experiencia única.

Cada receta encierra una elaboración propia, un orden que no responde al capricho, sino al saber hacer. Del mismo modo que los maestros cerveceros de Cervezas Alhambra saben que el tiempo es la materia prima indispensable para alcanzar la variedad perfecta, en el caso de las recetas a fuego lento no se puede obviar el papel crucial de cada minuto de horneado.

Conseguir el punto justo de cocción de una sencilla carne al horno no es tan fácil como parece. Que quede seca o poco hecha podría estropear su resultado final, por eso debemos estar pendientes de cómo va evolucionando dentro del horno y encargarnos de darle la vuelta para que la carne se vaya caramelizando de modo uniforme.

Además, en este plato disfrutamos de la cerveza por partida doble: en la propia elaboración de la carne y en el maridaje. Una Alhambra Reserva Roja se convierte en la compañera ideal de esta receta, sencilla, pero muy resultona, una experiencia para el paladar que esta variedad no hace más que redondear.

Ingredientes para 6 personas

  • 2 kg de costillas de cerdo troceadas
  • 2 cabezas de ajos
  • 2 hojas de laurel
  • 12 chalotas
  • Hierbas provenzales secas al gusto (mezcla de romero, tomillo, orégano, etc.)
  • Alhambra Reserva Roja
  • 1 vaso de caldo de carne
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración de la receta paso a paso

Calentamos el horno a 190º C. Colocamos las costillas troceadas en una bandeja para el horno y salpimentamos al gusto, añadimos las hierbas aromáticas y un chorrito de aceite. Mezclamos.

Agregamos las chalotas peladas y enteras, colocamos la cabeza de ajos entera en el centro de la bandeja, igual que las hojas de laurel lavadas. Regamos con la cerveza y el caldo. Removemos para que la carne se impregne bien con los líquidos.

Horneamos unos 30 minutos. Retiramos la bandeja del horno, damos la vuelta a las costillas, cubrimos la bandeja con papel de aluminio, procurando que quede bien sellado, y seguimos horneando a 190ºC con los alimentos tapados durante 60 minutos más.

Retiramos el papel de aluminio con cuidado de no quemarnos con el vapor que se habrá formado. Si es necesario, añadimos un poco más de caldo y seguimos horneando a 190ºC durante 30 minutos más con la bandeja destapada.

Con qué acompañar las costillas de cerdo a la cerveza

Las posibilidades para acompañar este plato son muchas, desde una ensalada de lechugas verdes hasta unas patatas fritas o unas verduras asadas. Con cualquiera de estas guarniciones, o una mezcla de ellas, triunfaremos ante nuestros comensales y conseguiremos un menú completo que será del agrado de todos.

Para maridar, una Alhambra Reserva Roja será el complemento ideal que ayudará a redondear esta experiencia gastronómica. Esta variedad, inspirada en las cervezas Bock alemanas, está pensada para momentos especiales, para ser saboreada sin prisa y dejando que el paladar se embriague con sus matices.

Es una variedad capaz de desafiar nuestros sentidos con cada sorbo. Una cerveza de consumo reposado, que resaltará el sabor de la carne asada gracias a su fondo caramelizado.

Los mejores trucos para asar un costillar de cerdo

Marinar la carne previamente

Las prisas son enemigas de recetas como esta, en la que necesitamos darle tiempo al tiempo, para que el horno obre su magia. Por eso, conviene dejar reposar la carne antes de introducirla en el horno para que se empape con el sabor del resto de los ingredientes. Las  hierbas aromáticas, los ajos, la sal, la pimienta, el aceite, la cerveza, el caldo y el laurel le darán el toque de distinción a esta carne, ya de por sí deliciosa.

En el horno, calor arriba y abajo

Es importante que, cuando la carne lleve aproximadamente una hora de cocción, le demos la vuelta al costillar y lo rociemos con el marinado que se habrá depositado en el fondo de la bandeja. Así garantizaremos que esté sabroso. Además, el calor del horno tiene que ser potente y arriba y abajo, para que sea homogéneo en toda la pieza.

Otras sugerencias de recetas a fuego lento

Las recetas que requieren a las que dedicamos tiempo suelen brindarnos un resultado sublime. Ya sea un plato de legumbres, un estofado o un asado en el horno, cada minuto empleado en su elaboración estará bien invertido.

Cuando se acerca el frío nos apetecen platos reconfortantes como los estofados o los asados. Unas originales costillas teriyaki serán el plato perfecto para innovar en la cocina el fin de semana. Un estofado de ternera, un suculento rabo de toro a la cerveza (cocinado con Alhambra Reserva Roja) o unas carrilleras guisadas de forma sorprendente son solo algunas ideas de elaboraciones para preparar a fuego lento, recetas de esas que combinan sencillez con dedicación para un resultado delicioso.